La muestra se estructuró en dos grandes áreas expositivas. La primera zona presentó una selección de 20 hitos relevantes en la historia de CCU, organizados como una línea narrativa que recorría momentos clave de la compañía y su relación con la memoria colectiva del país. A través de recursos museográficos, soportes gráficos y contenidos audiovisuales, la exhibición buscó transformar el archivo histórico en una experiencia accesible, emocional y de carácter inmersivo.
La segunda zona centrada en el imaginario CCU, reunió elementos gráficos, objetos históricos, archivos visuales y piezas representativas de distintas épocas de la compañía, construyendo una atmósfera que reinterpretaba el universo visual y material de la marca desde una mirada contemporánea.